Con la salud no se juega

05, abril, 2016 / Artículos / Nueva Izquierda

Hace apenas dos días, en la ciudad de Medellín, se ha presentado (por las mismas causas que en la CDMX) una emergencia ambiental que está dañando la salud de millones de personas que habitan esa hermosa ciudad de Colombia. Fue de tal gravedad el evento que las autoridades se vieron obligadas a adoptar las medidas más extremas, como la de impedir la circulación durante varios días de TODOS los automóviles, sean de particulares o en funcionamiento para el gobierno. El alcalde de Medellín está solicitando la solidaridad de las ciudades aledañas para que hagan lo mismo.

 

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En la Paz, Bolivia, los automotores particulares no pueden circular, salvo ambulancias, en un perímetro de 10 kilómetros cuadrados de donde se concentra el mayor congestionamiento vehicular y la mayor contaminación ambiental.

A partir de 2014, en la ciudad de Santiago de Chile, se aplica con gran eficacia, por parte de las autoridades, el Hoy No Circula durante los meses que van de marzo a agosto que, según las condiciones meteorológicas que históricamente vive esta ciudad, son los meses en que se pueden presentar las contingencias ambientales.

Desde 2005 en Londres se cobra un peaje especial (muy caro) para aquellos automotores que quieren ingresar al centro de la ciudad y otras regiones aledañas, en donde se presenta el mayor congestionamiento y la causa principal de las contingencias ambientales.

En Madrid, durante varios meses de 2015, se aplicaron medidas de restricción tales como el ingreso a zonas de mayor congestionamiento y reducción de hasta 50% en la circulación de vehículos, especialmente en las horas pico.

En Sao Paulo también se aplica, con ciertas peculiaridades y durante determinado tiempo, el Hoy No Circula y la restricción a la zona centro.

En Pekín, las emergencias ambientales han sido tan frecuentes y de tal magnitud que no sólo se ha restringido el uso de vehículos, sino también el funcionamiento de fábricas y se ha obligado a la suspensión indefinida de edificios en construcción.

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En París, el Hoy No Circula se ha aplicado en circunstancias excepcionales, es decir, en las de emergencia ambiental.

En 2015, las grandes ciudades de Italia, especialmente las situadas en el norte, aplicaron durante el invierno medidas de restricción vehicular para reducir los altos índices de contaminación que se presentaron durante varios meses. La medida afectó a Roma, Florencia, Milán y otras más.

Nueva Delhi, Caracas, San José, Quito, Atenas y muchas más ciudades también aplican restricciones al uso de vehículos automotores, similares al programa Hoy No Circula que se aplica en la CDMX.

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Con la información anterior no pretendo intentar convencer a los lectores de que mal de muchos, consuelo de tontos. En modo alguno; pero sí quiero decir que las contingencias ambientales son un problema global y que se agudizan cuando se presentan determinadas situaciones orográficas, fenómenos meteorológicos particulares (el conocido como La Niña) y determinados  años y meses, en donde se juntan circunstancias tales como temperaturas extremas, ausencia de lluvia, carencia de viento, alta radiación solar y quizás lo más importante… excesivo uso de trasporte particular por la existencia de malos servicios de transporte público.

Ésta es nuestra realidad, y hay que enfrentarla en la coyuntura, pero sobre todo hay que encararla con la aplicación de una estrategia de largo plazo.

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Por ello, porque con la salud de millones de personas no se juega, se tienen que aplicar las políticas de emergencia como las del programa Hoy No Circula, como sucede en otras metrópolis, pero, además, el gobierno de la CDMX, así como los de las entidades de Puebla, Morelos, Hidalgo, Estado de México y, desde luego el gobierno federal, deben abordar la solución de este problema con una concepción estructural, la que básicamente consistiría en: 1.- Reducción en el uso de combustibles fósiles; 2.- Aumento urgente y constante de energías renovables; 3.- Detener el crecimiento de las grandes ciudades, y 4.- Construcción urgente de eficientes y baratos servicios de transporte público masivo.

 

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