FRENTE AMPLIO DEMOCRÁTICO Y PROGRESISTA

06, julio, 2017 / Artículos / Nueva Izquierda

Ma. Guadalupe Almaguer Pardo

  1.-Los esfuerzos por construir un Frente Amplio en México son el resultado de reflexiones y la imperiosa necesidad de derrocar un régimen, cuyo  centro radica en la unicidad plenipotenciaria de la figura presidencial.  Hoy no solo el partido en el poder aspira a repetir y eternizar ese modelo obsoleto y oprobioso para la sociedad mexicana. Lo acompaña evidentemente  MORENA quien además su presidente agrega en su aspiración ingredientes de conductas mesiánicas y omnipotentes. Nada más lejano a lo que nuestro país requiere. Vaya,  no requerimos de una clase política que antes pasó por un enjuague de un pasado corrupto e inútil, que osa dividir a unos como “la mafia en el poder” y a los que cruzan “el camino de Damasco” como los “aprobados” para acompañar un proyecto de nación con mas, y más de lo mismo.

2.- ¿Por qué no es ese modelo el que necesitamos? Porque además de que es evidente su decadencia y su fracaso, este va aunado con la eliminación de los derechos y los avances democráticos y de la ciencia. También de la ciencia política. No podemos. Nunca será correcto eliminar la política a cambio de decisiones basadas en un solo pensamiento. Sin permiso a la pluralidad, a la divergencia. El México de la Intolerancia, el odio y el fanatismo lo hemos superado en aquella gresca de 1926. Hoy estamos en el siglo XXI. El de las instituciones y el de los procesos democráticos. El de las leyes y el ejerció de los derechos. Y esos avances debemos defenderlos y lograr su progresión.

3.- Ahora nos es urgente consolidar la política, como el instrumento capaz de superar la “ideologización”  ese entender de la ideología y  el camino de las acciones como dictado de esa misma ideología. Ello es un imperativo para lograr un proyecto con un programa de gobierno de alto alcance. Tan alto como amplio, de manera que alcance para todos y todas. Tan amplio como para dar respuestas a las más apremiantes necesidades de la población a todas las franjas de la población.  Sus actividades y en el ejercicio de sus derechos.

4.- Por tanto el país enfrenta una crisis cuya respuesta no vendrá de quienes la han generado, ni de quienes buscan repetir el modelito aunado a su fundamentalismo mesiánico. Y en esta reflexión es que se recibe   la propuesta del FADyP como un esfuerzo de renovación democrática y que contempla a la vez el objetivo de construir una fuerza anti-régimen. De tal amplitud que no contemple puertas al campo en convocatoria. Este frente amplio debe contemplar que su principal motor de todos sus esfuerzos es mejorar amplia y específicamente las condiciones de vida de la sociedad mexicana, y donde la participación de cada hombre y cada mujer sea a  atreves del ejercicio de la ciudadanía.

5.- Por ello más allá de la coalición  electoral, es centrar sus esfuerzos en un objetivo programático alternativo, capaz de desconcentrar el poder. Pues este poder ha imposibilitado los avances democráticos y los avances en la búsqueda de las igualdades, de las sociales e individuales.  Gobernar de manera conjunta con quienes elaboremos un programa de gobierno en coalición no es un asunto sencillo desde y para el PRD y sus corrientes. Para lograr ese programa lo más ganador posible desde el espacio de la presidencia, la  integración de cámaras estos deben lograr ser  transversales en toda la sociedad, sus necesidades y especificidades. Considero entonces que la opción de una candidatura presidencial debe concretarse solamente en la medida, que la persona que asuma este desafío  tenga la aptitud de representar a las fuerzas que intervienen en la búsqueda de esta transformación. El no hacerlo así, representará una fuente de conflicto y posible quiebre de este interesante e importante esfuerzo.

6.- la construcción del FADyP viene acompañado de adaptaciones y readaptaciones internas. Ponderar si la figura de la presidencia, y otorgar igual importancia a la integración de las bancadas. Para lo cual el PRD deberá colocar oferta política fuera del electorado tradicional del PRD. Desde  NI tendríamos que irrumpir en demostrar que hay otras formas de hacer las cosas, que no solamente centremos nuestros discursos en el tema de la corrupción, incluir ese cáncer de esa nociva conducta y combatirla, pero ceguera es que es lo único que hay que hacer. Eso también hay que deliberar y lograr como corriente estar de acuerdo e incitar a una amplia deliberación entre toda la sociedad en todo el país.

7.-El  PRD tiene que demostrar contar o desarrollar una flexibilidad estratégica y particularmente una capacidad de adaptación, con el objetivo de privilegiar a otras mayorías, otros grupos sociales que en la mayoría de los casos, no pertenecen a los grupos “tradicionales” del PRD.

8.- Readaptarnos desde el PRD implica remover la “idea” de las ideologías, cosa no sencilla en el PRD ni en el resto de los partidos políticos. Desde la asignación de la “ideología” romper con esa estructura en nuestra hechura, en nuestro haber cotidiano. Des-estructurarnos, des- tejernos en la idea de “nuestra ideología” insistir en el cambio de nuestra propia narrativa y desterrar  del escenario que  un Frente de las izquierdas (exclusivamente) de las izquierdas, si es colocarle puertas al campo. El frente solo de las izquierdas desde el discurso y desde los ofrecimientos de “los fundacionales” es y sería obsoleto, en este particular contexto, colocaría candados de participación amplia y necesaria que motiva hoy al FADyP.

9.- toco dos temas que nos atraviesan, ya dijimos el de la IDEOLOGIZACIÓN. Pasamos al tema del neoliberalismo. Además de que es el punto neurálgico del fracaso del desarrollo y el incipiente y frustrante emprendurismo a la “mexicana” los privilegios de las transnacionales y la permisibilidad que les permite el neoliberalismo y capitalismo salvaje y rampante. Violentador de derechos, coludidos con representaciones charras como CTM y todas sus filiales. Outsourcing /armadoras./salarios mínimos, Por ello buscamos un frente que genere y regenere un nuevo tejido social, un gobierno que priorice a las personas y frenar la depauperación de millones. Un gobierno que regenere el estado y sus instituciones y estas sean las principales defensoras de los derechos de la clase trabajadora, un gobierno garante de los derechos.

Hacemos énfasis en la preocupación y en la ocupación de la propuesta sobre el liberalismo igualitario, liberalismo progresista, el de los derechos sociales,  en el concepto liberal que agrupa y combina valores de libertad y valores de la igualdad, el agrupamiento en DESCA (derechos económicos, sociales, culturales y ambientales) esos relacionados con el lugar de trabajo, la seguridad social, le vida en familias, en la vida cultural, en el acceso a la vivienda, la alimentación, el agua, la atención a la salud y a la educación.

Estos derechos no debieran ni deberían ser problema en ningún país del mundo. Sin embargo hay gobiernos que colocan las ideologías políticas. Por encima de los DH.

(*) Conclusión del texto presentado en Encuentro Nacional Coaliciones Electorales Gobiernos de Coalición / Frente Amplio Democrático y Progresista

 

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