FRENTE AMPLIO PROGRESISTA 2018

16, junio, 2017 / Artículos / Nueva Izquierda

Ma. Guadalupe Almaguer Pardo

9 de junio de 2017

 

Uno de los mejores modelos que como ejemplo quise traer como preámbulo de este tema del FAP para México en 2018. Es el del FAU (Frente Amplio de  Uruguay). Aunque considero el mejor por razones de geografía e inspiración  latinoamericana,  no el más sencillo de explicar, pues el tejido del FA Uruguayo se inicia  desde 1971. Los análisis de comportamiento electoral y organizativo  del FA son amplios, sin embargo recogí solo los trazos que para abordar la posibilidad del FAP/2018 en México pudieran  servirnos o dar algo de luz en el camino mexicano a concretar y hacer posible el FAP/2018/México.

Hoy Tavaré Vaquez es el presidente del Uruguay desde el primero de marzo del 2015, propuesto por el FAU quien compitió en segunda vuelta con Luis Lacalle del partido nacionalista. Con este triunfo el FAU gana las elecciones por tercera ocasión en Uruguay, por lo  que hoy es llamada “La Era Progresista”

El frente amplio inicio con el 18.29 % en su primera incursión electoral en 1971,  en las elecciones de 2014 obtuvo el 52.71 %  El FA Uruguayo gobierna ese país desde 2004.

El Frente Amplio del Uruguay como tal tiene una presidencia, la cual se obtiene por elecciones internas de todos los partidos y organizaciones que ahí se concentran, el 17 de septiembre de 2016 Javier Miranda asume la presidencia del FA Uruguayo 

El FAU se forma en 1971 en medio de una crisis económica y política, más el ingrediente del movimiento guerrillero en plena acción. (Tupamaros, Raúl Sendic Antonaccio entre otros  encarcelados o exiliados desde 1973 a 1985 por la dictadura militar) y por supuesto además con la represión del estado, el FAU nace entonces en la idea de ser una respuesta a toda esa crisis política, económica y de represión política de la dictadura. Todos los análisis sobre y desde la construcción del FAU otorgan a este una gran capacidad de negociación.

Hoy el FAU tiene partidos históricos como el PC y el PS y otros movimientos importantes como los Tupamaros (que es por cierto como movimiento el más importante dentro del FAU) y luego hay poco más de  25 partidos pequeños. De estos emergen un bloque de 400 liderazgos que son los que conforman políticamente el FAU que como ya dijimos elijen su presidencia.

Una de las grandes ventajas del FAU para que sus presidentes gobiernen con cierta “comodidad” es que desde 2004 y los tres últimos periodos consecutivamente sus presidentes han contado con una mayoría parlamentaria propia como FA. Esta última de 2015 aunque vio aminorada su fuerza parlamentaria sigue con una mayoría en las bancadas. Esta competencia de las bancadas es para los políticos uruguayos igual de importante que la presidencial, por ejemplo los partidos chicos que no tienen posibilidad de ser competitivos en la presidencial se concentran en el objetivo de las bancadas y maximizan el número de bancas que obtienen, con la finalidad de poder negociar futuros apoyos tanto en la segunda vuelta como desde el punto de vista legislativo durante el periodo de gobierno. Ahora bien la construcción fina del frente, como el del FAU: quienes no ganan la elección presidencial (tampoco pierden todo) presentan en la mesa de las negociaciones los temas que para el candidato presidencial (perdedor) sea el tema de mayor importancia o trascendencia, por ejemplo Pedro Bordaberry que era senado y fue candidato a presidente hizo de la Seguridad publica su tema de campaña electoral. Y logró que se sometiera a plebiscito un proyecto de reforma constitucional que consistía en (básicamente) la rebaja de la imputabilidad a los 16 años, para una serie de delitos considerados graves, mientras Jorge Larrañaga otro candidato a la presidencia proponía “No a la baja” se sometió a plebiscito el cual solo alcanzo el 47 %. No se aminoró la edad punitiva en menores infractores. Traigo este ejemplo de cómo los candidatos a la presidencia de la república, entran a esa contienda y ganen o pierdan logran colocar en la mesa el tema de su mayor importancia o prioridad. Vaya en un frente Amplio una de las ideas principales es; aquí todos caben y la opinión de todos es importante.

En 2015 se dio la segunda vuelta entre Tavaré Vázquez (Y Raúl Fernando Sendic Rodríguez) del FAU  y Luis Lacalle (y Jorge Larrañaga) del Partido nacionalista,  triunfó Tavaré Vázquez como presidente y Raúl Fernando Sendic Rodríguez  Vicepresidente.

En el Frente Amplio Uruguayo convergen 3 grandes fuerzas: uno moderado y de perfil social demócrata, otro estatista y de raigambre marxista (digamos matizado) y otro de corte neo desarrollista.  Y las reformas constitucionales y políticas públicas hacen evidente que quienes han logrado mostrar mayor y mejor capacidad negociadora son la ala socialdemócrata y la neo  desarrollista (comandada al interior del Frente por Raúl Sendic)

En su primer gobierno Tavaré Vázquez coloco a los jefes de fracción en el gabinete dándole a cada sector un ministerio, buscando hacer del gabinete un espacio que reflejara la interna del partido en el gobierno, y darle a su vez una coherencia personal a cada ministerio cuya conducción quedo en manos de un único sector político. Pepe Mujica busco establecer una gestión donde privaran los balances y los contrapesos, colocando en cada ministerio un ministro de una fracción secundado por un ministro de otra fracción partidaria. Ahora Tavaré  cambio de estrategia; los equilibrios políticos de la interna del FA no fueron la clave para la construcción de su gabinete, él privilegió ahora la experiencia política, en el mayor de los casos quienes combinaran esta con expertise técnica, y la confianza política en sus ministros emerge como un factor  central en el actual gabinete del presiente Uruguayo Tavaré Vázquez, donde por cierto no puedo dejar de mencionarlo es el gabinete de Tavaré Vázquez en la historia de gobierno del FAU quien más ministras tiene (5)

MEXICO 2018.

En el mundo, como en México ha quedado demostrado que las elecciones donde un partido participa en solitario y aislado, además de no ganar no han generado los mejores gobiernos, y también es evidente que los gobiernos de coalición son necesarios para garantizar gobernabilidad democrática y eficiencia en la administración pública. Estados unidos es un ejemplo desafortunado de que los políticos arrogantes, que se sienten omnipotentes presumiendo que solos todo lo pueden,  es  falso. El aislamiento en el ejercicio de gobierno sea visto en ese país n el retroceso de derechos y garantías, en el tránsito internacional y en las medidas inhumanas a las que someten a los grupos más vulnerables. Ante la crisis evidente del  régimen priista y su sistema presidencial no solo considerado hoy el más repudiado de la historia sino por la inocultable crisis económica, política, de corrupción,  social, de seguridad nacional y seguridad personal a la que ese régimen nos tiene sometidos y evidentemente sometidas. Sin embargo evidenciar por todas las vías esa crisis y airar la bandera a los cuatro vientos no ha sido suficiente para derrocarle en las elecciones,  por lo que la construcción de un nuevo régimen político, democrático, social de derecho y de justicia, se requiere una fuerza política tan amplia como solida,  que solo se puede propiciar desde la más amplia gama de alianzas partidarias basadas en programas de gobierno, con básicos principios democráticos y de justicia y de derecho,  las cuales permitirían la materialización de  planes programáticos para una eficiente administración pública, la que debe dar prioridad a los problemas más sensibles para la gente, es decir el autoritarismo, los abusos, la corrupción, la impunidad, inseguridad, pobreza y desigualdad.

A estas alturas y también resultado de los estudios especializados, se da cuenta de que el tema “ideológico” no es un punto de salida para que la ciudadanía elija al partido en el gobierno, además debe ser hoy ponderado un programa de gobierno que rebase el asunto ideológico que solemos abanderar más la izquierda que ningún otro partido político en México. Por lo tanto un esfuerzo del Frente Amplio Progresista en México deberá cumplir esta necesidad de alcanzar la posibilidad de entre todos integrar un programa de gobierno que le sirva a la sociedad y que abastezca sus principales necesidades.

Como el ejemplo del Uruguay y otros esfuerzos en el mundo a lo largo de la historia y que busca lograr un cambio de régimen, solo se logra si se hacen posibles las más amplias confluencias políticas y… ciudadanas en torno a programas electorales que apuntan hacia respuestas viables, tangibles, posibles a los problemas que viven todos los días los hombres y las mujeres en México.

Ello implica el rompimiento del molde actual de los partidos políticos que han privilegiado sus pequeños cotos de poder personales y de grupo, porque es lo más cómodo pero también lo más irresponsable social y políticamente.

La elección del edomex este 4 de junio pasado es el mejor ejemplo que tengo para avizorar, que el 2018 podrían ser una repetición del escenario polarizador que en esa contienda se presentó, esa polarización y las actitudes monolíticas son una estrategia que ayudó a la permanencia del PRI, es obvio que la polarización, su radicalización y separatismo  dispersó y dividió el voto opositor.

En este momento debo decir que el anuncio de un frente amplio opositor que realizo hace unas semanas la presidenta Alejandra Barrales del PRD y Ricardo Anaya del PAN, fue un gran error. Por haberse hecho unos días antes de la elección del 4 de junio, porque desde el PRD no se consulto, y ello dígase lo que se quiera fue un gran error. En el PRD los órganos ex profeso si deciden el rumbo y la toma de decisiones políticas.  Pero particularmente fue un error porque  está equivocado el planteamiento de origen. La riqueza de un frente amplio se dibuja exitoso por su AMPLITUD, por su proceso de construcción y por su puesto por sus contenidos de programa, ese mismo que busca una transformación de fondo y de mayor y mejor impacto positivo para la sociedad.

¿Por qué necesitamos un frente Amplio progresista?

Porque hay que resolver este deterioro, el estancamiento, la corrupción, la violencia, la inseguridad, la desigualdad y todas las calamidades y flagelos debemos resolverlos entre todos y todas. Hacia el 2018 necesitamos modificar este estado de cosas, por insostenible y por inhumano. Por ejemplo iniciar el cambio de régimen político debe tener un punto de salida. Y aseguro que ese punto de salida es eliminar el fuero federal  en sus interpretaciones nocivas,  pues un cambio de régimen político  requerirá más que aquel origen de la figura que daba garantía de expresión libre al legislador. Hoy por sí solo es interpretado como una cobija de protección de delitos. Y no aquella garantía que nos legara Belisario Domínguez.

Necesitamos modificar modelos como el económico, fortaleciendo el mercado interno, la recuperación salarial (eliminar comisión de Salarios Mínimos) la reconstrucción del tejido social que también ha generado violencia en todos los espacios, entre otras urgencias que tenemos en este país.

El Frente Amplio progresista. – porque debe tener este apellido de progresista—no se debe concebir ni entender como un acuerdo solo entre partidos políticos – todos menos el PRI—lo más fuerte y sustancial del frente amplio progresista es la participación de la sociedad organizada, sindicatos no corruptos ni charros, ni blancos,  y los liderazgos que en ella confluyen por supuesto todos los partidos de oposición serios y que tengan la capacidad de despojarse de individualidades y privilegiar a las mayorías. Las y los universitarios, academia, periodistas, drechohumaneros, feministas, las juventudes, ambientalistas, movimientos sociales de la más amplia diversidad,  vaya el frente amplio progresista debe ser concebido y construido por todas y todos aquellos que busquen aportar para construir en igualdad y respeto mutuo. Por ello es necesario en la creación del frente desprendernos de las ideologías que ciñen posibilidades y crecimiento

Por último debo incluir la importancia del “Progresismo” en México,  y por supuesto esta especificidad debe ser garantizada en el Frente Amplio Progresista en México 2018, entendida como el avance y evolución igualitaria para hombre y mujeres y entre ambos géneros, seguir impulsando la igualdad sustantiva este objetivo debe observarse y ponderarse como un peldaño en el que se lograran otras igualdades, y alcanzar progresivamente un crecimiento integral desde lo individual.  Observar el progresismo como la figura que prioriza al ciudadano y da entonces alcance a la categoría de ciudadanía. Como el ejercicio que lo hace protagonista de sus decisiones, de su libertad, reivindicando por supuesto el laicismo en las decisiones del estado. No habrá democracia de calidad sin la participación de la ciudadanía plenamente responsable, que habrá de participar también en el sistema anticorrupción y otros mecanismos como la revocación de mandato entre otras figuras que buscan mejorar nuestros sistemas participativos.

Twitter: @almaguerpardo1

Facebook: Guadalupe Almaguer Pardo

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