Menu

“Y sin embargo, se mueve” Jesús Ortega

0 Comments

Años antes de 1989 (año en que se constituyó el PRD y el mismo en el que se observó por el mundo, el derrumbe del llamado “socialismo realmente existente”) muchos simpatizantes de la izquierda en México, pertenecientes a diversas organizaciones político-partidarias, ya habíamos llegado a la conclusión de que la llamada “revolución armada” o la “vía insurreccional” no fueron, y menos lo serían ahora, opciones políticas adecuadas e incluso posibles para que la izquierda mexicana accediera al poder político.

En sentido radicalmente diferente, fuimos coincidiendo en que la única vía posible, viable, correcta para acceder al poder era —y sigue siendo ahora— la de la lucha democrática, es decir, la de la participación de la izquierda en elecciones en las cuales, las y los ciudadanos pudieran ejercer sus derechos y preferencias políticas de manera libre.

Para hacer viable esta vía democrática impulsamos a lo largo de estos 26 años profundas reformas de carácter democrático, político, social, económico, para terminar con el régimen priista de partido de Estado; con los esfuerzos de millones de mexicanos, hombres y mujeres hemos hecho frente al anacrónico Estado nacionalista-revolucionario y hemos contribuido en el avance hacia la creación de un sistema político pluripartidista que aporta significativamente a la creación de un nuevo Estado democrático, social y de derecho.

Junto a otras fuerzas democráticas participamos con éxito en el logro de reformas que posibilitaron la legalización de los partidos de izquierda, la participación de estos en elecciones, la pluralidad partidaria y social en el Congreso de la Unión y en la mayoría de los congresos estatales. Hemos llevado a cabo reformas para que ahora sea posible ejercer libremente, por las y los ciudadanos, los derechos civiles y políticos; hemos logrado reformas para crear órganos de Estado autónomos del Presidente y del gobierno, como el INE, la CNDH, el IFAI, la Fiscalía de la Federación, la Comisión Federal de Competencia Económica, el Instituto para la Evaluación Educativa, el Instituto Federal de Telecomunicaciones; hemos construido instrumentos que aportan a la equidad social, como la pensión universal a los adultos mayores, las becas-salario, el apoyo a jefas de familia, los útiles escolares gratuitos, el acceso sin discriminaciones a los derechos constitucionales.

Mediante reformas logramos que los gobernantes en la capital del país sean electos democráticamente, contribuimos a las reformas más importantes en la historia del país en materia de derechos humanos y contra cualquier forma de discriminación, logramos hacer tangible el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y el respeto constitucional a todo tipo de preferencias, incluida la sexual, el derecho de homosexuales, lesbianas transgénero a formar una familia, la igualdad jurídica entre hombres y mujeres, la perspectiva de género en las políticas públicas, la paridad de género en muchos órganos del Estado, de la administración y en las candidaturas a cargos de elección popular; logramos nuevas legislaciones progresistas en materia de combate a los monopolios, del establecimiento de un sistema de seguridad social universal, de legislación que mejora la equidad en las competencias electorales, etcétera, etcétera.

Cierto es que otras fuerzas políticas son corresponsables de estos avances, pero nadie con elemental apego a la verdad podría decir que el PRD no ha sido uno de los actores fundamentales en estos logros progresistas e igualitarios.

En ese sentido, la creación del PRD es resultado de un proceso político para hacer que la democracia —en contraposición del autoritarismo, el dogmatismo y sectarismo— se asumiera, junto con la lucha por la igualdad, como los elementos fundamentales y sustantivos de la lucha de la izquierda mexicana. El PRD es, desde su surgimiento y hasta ahora, expresión genuina de la izquierda democrática y su programa político expone con claridad la lucha, necesariamente pacífica, por los cambios sociales, políticos y democráticos que México necesita.

afc45a514086059140006be5cd12b6b5

Translate »